
Solo se necesita un mal día para convertir al hombre mas cuerdo en un demente. Esta es la premisa en que basa sus actos el villano Joker. Imaginen un hombre al cual le sobrevienen todas las desgracias de la vida en un mismo momento. Lo lógico es que se vuelva loco. Esta es la explicación más aceptada en torno al origen del Joker. El enemigo por excelencia de Batman es más que una bella sonrisa, hay quienes lo catalogan como un psicópata egocéntrico y narcisista. No soy quien para contradecir estas opiniones. No existen números oficiales de las muertes del Joker: en el Retorno del Caballero Nocturno plantean un número superior a las 600 personas. Tanto o más importante que la cifra de asesinatos es preguntarse si este desquiciado personaje explica sus actos.
La justificación que hace de sus asesinatos es propia de un terrorista fundamentalista. El diálogo entre Barbara Gordon y el Joker en la Broma Mortal, tras un disparo que deja a la primera postrada en silla de ruedas:
- Barbara Gordon: ¿Por qué lo hiciste?
-Joker: porque quiero demostrar algo. Brindo por el crimen.
¿Qué es lo quiere demostrar? Quiere demostrar que la cordura y el orden son valores inestables. Si se presionan, se quiebran. El hombre no es otra cosa que el mayor error de la naturaleza. Que la muerte llegue con una sonrisa, es su fundamento para utilizar gas hilarante. De sus labios, cual Erasmo moderno, elogia a la locura.
“…(el hombre) enfrenta el hecho inevitable de que la existencia es absurda, aleatoria y sin sentido. Uno de cada ocho de ellos no lo resiste y se pierde en la demencia absoluta. Quién puede culparlos. En un mundo tan psicópata como este cualquier otra reacción sería una locura.” ( La broma mortal de Alan Moore).
El Joker proyecta una imagen que aterroriza. Pero su discurso seduce. Cuestiona al poder porque se siente ajeno al mundo. Su lazo a la vida es para oponerse al sentido de orden que proyecta el sistema político.
Si alguna “enseñanza” podemos sacar del desquiciado Joker, es que si la realidad se presenta como el humo que asfixia tu cuerpo, la locura es la salida de emergencia que oxigenará tu mente. Si la única certeza de la vida es que la muerte se presenta como inevitable es preferible encararla con una sonrisa. Porque en el dulce teatro de lo absurdo solo la locura es fecunda.
