Gracias al gentil auspicio del coleguita Arul y a la generosa movilización del doctor Gio, pude ir al segundo concierto de Morricone en Chile. Y estuvo IN-CREÍ-BLE.
La espera en la fila, y luego la espera para que comenzara el show, valieron la pena. Ampliamente. Los músicos, el coro Sinfónico de la Universidad de Chile, la soprano y el maestro. El gran Maestro. Todos eran uno, en un show inolviable, mejor incluso, según algunos, que el primero.
Los puntos bajos fueron el lugar y la escenografía, que creo que era muy pobre, tal vez para privilegiar la música. Otro punto bajo fue la acústica, que no era la mejor, lo cual era comprensible atendido al hecho que el show era al aire libre. Se notó especialmente en la soprano que cantó algunos temas del cine de Sergio Leone, según le escuché a una señora que parece que algo sabía, porque dijo también algo del cuarto movimiento, de agudos y de violines… conceptos incomprensibles para este comentarista.
Hubo también ciertas irregularidades. Un grupo de gente con entrada no pudo ingresar al show, lo cual también sucedió en el primero. Y, por otra parte, había un sector VIP, no existiendo tal sector cuando se repartieron las entradas en la Estacíón Mapocho, ya que sólo había Galería y Platea.
Pero hablemos de lo realmente importante: El Show. Este se dividió en dos partes. La primera de ella comenzó con el Ave María Guaraní, de la película “La Misión”. Luego siguieron temas de “Los Intocables”, “Érase una vez en América”, “Cinema Paradiso”, entre otros. La primera parte concluyó con temas del cine de Sergio Leone: especialmente geniales fueron “El Bueno, el Malo y el Feo” y “El Éxtasis del Oro”.
Después vino el interludio. Nada que decir, salvo que me éxtrañé el sandwich con palta y jamón con su vaso de gaseosa.
La segunda parte comenzó con temas de la miniserie “Marco Polo”, “Moisés” y siguió con “Abolición”, en una magnífica interpretación. Concluyó con los temas de “La Misión”.
A continuacíón, llegaron las repeteciones. Morricone salía, volvía, lo aplaudíamos, se iba de nuevo, volvía y otra vez más aplausos, gritos, chiflidos, etc. Ya a la tercera repetición me di cuenta que estaba todo planeado. Tarde porque precisamente fueron tres repeticiones. Los temas de los bis fueron Ave María, El Éxatisis del oro y En el cielo como en la Tierra”.
Lo mejor de la noche: “Los Intocables” (el tema de la escena en que matan al personaje de Sean Connery), “Cinema Paradiso”, “El Bueno El Malo y el Feo”, “El Éxatisis del Oro”, “Abolición” (genial el coro de la U), El Oboe de Gabriel y En el Cielo como en la Tierra.
Una noche increíble e irrepetible. Gracias maestro.

Excelente concierto, totalmente de acuerdo con pendergast en sus conceptos; me preocupa lo del sector Vip, si la cabida del lugar era 10.000 personas y ser repartieron 10.000 entradas en la Estación mapocho, ¿como es que había casi 2000 puestos reservados para una zona VIP? otro engaño de Celfin?
POr ultimo me sorprendieron gratamente dos melodias que no conocía: “Marcopolo” y “abolicion” ademas de saber que Metallica habia hecho una versión de “Extasis del oro”.