
James Bond debió preocuparse. Se vino a un lugar donde las autoridades no tienen sentido común. Cada vez que pensamos que la cordura se asienta en el país hay personajes que nos muestran la realidad.
Linchemos a James por mentiroso. Como se le ocurre filmar en Chile y presentarlo al mundo como territorio boliviano. Un personaje de ficción, en una película de ficción no tiene permitido “mentir” en cuanto al lugar de filmación. A lo mejor el Sr. Alcalde de Sierra Gorda (Carlos López [RN]) quería proponer que se filmara un documental en vez de una película de ficción. El carácter chauvinista y populista de algunas de nuestras autoridades los llevó a enfrentarse al clásico espía. El sentido común (quizás) hizo evadir el conflicto al británico. Por suerte no vino John Rambo porque ese si que no tiene sentido común, y no creo que el I. Alcalde (a estas altura parece que la “I” es más de ignorante que de Ilustre) use un chaleco antibalas.
Este I. Alcalde tiene complejo de mesías narcisista, se cree salvador de los chilenos y especialmente de los más pobres. El mecanismo de su cruzada es agredir a un personaje ícono del cine, así la población sentirá seguridad. Su acción tiene la lógica de un egocéntrico que llega al poder y que a muchos nos llena de vergüenza.
